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Rectifican el dato del cierre de 500 tambos en tres meses.
 
Rectifican el dato del cierre de 500 tambos en tres meses.
Eduardo Baravalle, de la UNL quien fue citado por la novedad del cierre masivo de tambos en Santa Fe en los últimos meses, explicó que su opinión fue malinterpretada.
 


 
Ante el estupor causado por una noticia este fin de semana, que afirmaba que la Universidad Nacional del Litoral había publicado un trabajo diciendo que cerraron 500 tambos en la provincia entre mayo y julio, el médico veterinario y docente de la cátedra de Producción Lechera de la FCV, Eduardo Baravalle, rectificó el dato en diálogo con Nuestro Agro, explicando que se trató de una interpretación errónea de su opinión en un reportaje brindado dentro del ámbito académico.

"Fue una entrevista que vinieron a hacernos desde el área de prensa de la UNL a mí y al profesor José Bértoli sobre la crisis lechera; en esa conversación, opinamos que desde hace dos años a dos años y medio aproximadamente, y según datos de vacunación de SENASA, se viene produciendo un cierre de tambos en Santa Fe en un porcentaje que estimamos entre un 7 a un 10% del total de unidades productivas. Considerando que en la provincia existen unos 4.100 tambos, lo que nosotros inferimos, que no es información oficial sino nuestra interpretación, es que desaparecieron alrededor de 400 tambos en dos años", explicó Baravalle.

"Lamentablemente se publicó mal el dato; nosotros le llamamos la atención al servicio de prensa de la Universidad porque fue un error decir que en tres meses habían cerrado esa cantidad de tambos", aclaró Baravalle, sorprendiéndose de que esa noticia con declaraciones suyas luego apareció en importantes medios nacionales que nunca lo llamaron para corroborar la información.

Nuestro Agro: ¿Existe un estudio de la UNL en torno al cierre de tambos?

Eduardo Baravalle: "No que yo sepa, lo nuestro fueron solo declaraciones en el marco de una entrevista interna para opinar sobre la crisis lechera que se agravó en los últimos meses a causa de la inundación. Nosotros manejamos datos propios en la cátedra que surgen de los datos de vacunación que nos provee la Fundación Castellanos y Las Colonias (encargadas de la vacunación antiaftosa), que indican que en 2013 había alrededor 4.600 tambos y ahora estarían quedando 4.030 unidades productivas".

Llama la atención que ante la magnificencia de la noticia, y considerando el delicado contexto emocional que detenta la cadena láctea especialmente en la cuenca lechera santafesina, los medios nacionales que se encargan de amplificar los hechos naturalmente, no hayan chequeado la información tal como lo señala el ABC del buen periodismo.


Si bien desde lo conceptual, el mensaje de los catedráticos fue atinado, ya que efectivamente han cerrado alrededor de 400 tambos, producto de una crisis de rentabilidad de larga data que fue agravada por el fenómeno climático de abril, lo cierto es que en la cuenca central de Santa Fe ha desaparecido tal cantidad de unidades productivas pero no el lapso de tres meses, sino en el transcurso de dos años y medio. Cabe señalar que tanto desde la UNL, como del Ministerio de la Producción de Santa Fe o de la Subsecretaría de Lechería de la Nación, nunca se han emitido informes oficiales con estadísticas de esta índole.

El profesor Baravalle se desempeña además, como técnico del laboratorio de análisis lácteos y control lechero oficial ALECOL (en Esperanza), por lo que se mostró alarmado por otros datos que dicha entidad viene registrando con gran preocupación. "Desde el segundo semestre del año pasado, el control lechero oficial se empezó a dilatar y aquellos tambos que lo hacían mensualmente, empezaron a estirar su control a un lapso de 45 días; con el fenómeno climático de abril esto se agravó y hubo tambos que no pudieron hacerlo directamente y retomaron recién en junio o julio", detalló Baravalle.

Para dar una dimensión del impacto de la crisis en este aspecto, el catedrático indicó: "hasta el año pasado le hacíamos control lechero a unos 470 establecimientos mensualmente y ahora, luego de todo lo que pasó, tenemos unos 370, de los cuales la mayoría ha bajado la producción y la cantidad de vacas en ordeñe".

Baravalle también expresó su parecer en torno a la fuerte baja de producción en la zona: "la crisis hídrica le pegó muy fuerte a los tambos en esta región porque los partos se dan entre fines de febrero y principios de marzo, cuyas vacas están en su pico de producción en el mes de abril, que fue cuando nos pegó el tema climático; esas vacas después son imposibles de levantar, a lo sumo se recuperan en un 20%, por eso decimos que lamentablemente este escenario crítico en el sector no se recupera hasta el año que viene".
 


 
 







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