NUESTRAS
NOVEDADES

Bert: “Como sociedad y como sector debemos repensar nuestras prácticas”.
 
Bert: “Como sociedad y como sector debemos repensar nuestras prácticas”.
El director de Investigación y Desarrollo de AACREA, compartió sus consideraciones sobre dos eventos meteorológicos extremos que están afectando a las principales zonas productivas.
 


 
El Ingeniero Agrómono Federico Bert, director de Investigación y Desarrollo de AACREA -ligado al Movimiento desde 2004 como Líder del Proyecto Clima- compartió, en una extensa entrevista en el programa de radio Rincón Tambero, sus consideraciones sobre dos eventos meteorológicos extremos que están afectando a las principales zonas productivas. ¿Qué papel juega el hombre en ellos? ¿Podemos hacer algo para mitigarlos?

-¿Qué análisis hacen desde AACREA sobre los variados fenómenos climáticos que están afectando a las principales zonas productivas?

-Lo llamativo de lo que estamos viviendo es que se da déficit y exceso de agua en simultáneo y en zonas que no están muy alejadas. Tenemos zonas -y dentro de ellas, las principales cuencas tamberas como es el centro de Santa Fe- donde hoy ya estamos viendo una gran proporción del área de recursos forrajeros perdida.

-¿Tienen un cálculo sobre esas pérdidas al momento?

-El promedio, según el relevamiento que hicimos, evidencia que hay un 30 - 40 por ciento del área de recursos forrajeros perdida y otro tanto en riesgo de pérdida. De este porcentaje en riesgo de pérdida, es difícil saber cuánto efectivamente se perderá, porque es clave saber qué pasará en los próximos días.
-¿Cuáles son las zonas más perjudicadas por estos eventos?
-Si bien una de las principales zonas afectadas es el centro de Santa Fe, quiero remarcar que hay otras zonas tan o más complicadas como el centro-sur de Córdoba, el sur de Santa Fe y parte del norte de Buenos Aires, donde ya hay pérdidas reales por la inundación y un importante riesgo de pérdidas mayores.

-En el caso de los productores de Santa Fe Centro, es la segunda inundación en menos de un año...

-Exacto, en el otoño de 2016 esa zona ya se vio afectada por exceso de lluvias iguales o mayores a las de ahora. En esa oportunidad se perdieron muchas hectáreas y vacas. Eso ya había afectado la economía y las finanzas de los productores santafesinos, que todavía no han podido recuperarse.

-¿Cuáles son las principales pérdidas de esta inundación?
-Básicamente lo que está ocurriendo, sobre todo para el productor agrícola, es que realizó una inversión del orden de los 120 - 130 dólares por hectárea para tener ese cultivo implantado que ahora perdió por el exceso de agua. En el mejor de los casos, algunos productores podrán volver a sembrar invirtiendo un dinero similar al que ya había destinado a esta tarea; esto produce una situación financiera para el inicio de la campaña complicada e inesperada.

En el caso del productor agrícola podemos decir que tiene la posibilidad de "revancha" relativamente cerca con cultivos anuales, situación que no se repite en la producción ganadera o en la lechería. En estos casos, la pérdida de un recurso forrajero o el impacto que puede tener en la infraestructura de su campo, por una inundación o incendio, tiene una mayor repercusión por muchos meses, e incluso todavía tendrá efectos el año que viene. La lechería es un claro ejemplo de esta situación.

-¿Qué expectativas pueden tener los productores lecheros en relación a los recursos forrajeros? ¿Podrán volver a sembrar?

-Sabemos que hay una importante superficie de pasturas y verdeos implantados que se perdieron. Los verdeos no tienen mucha revancha porque la época se pasa y las hectáreas sembradas no se recuperan. Respecto a las pasturas, sí hay una ventana de recuperación, aunque todos sabemos la inversión que eso implica y que no es fácil para nadie.

-¿Y los suelos están en condiciones de ser resembrados?

-Si un productor va a volver a sembrar, ciertamente tiene que estar bien seguro de los riesgos, por lo cual hay que esperar que baje el agua y eso no sucede de un día para el otro. Las napas van bajando muy de a poco. En principio, el productor no sabe si va a poder resembrar en tiempo y forma. Esto no es un tema menor, porque por más que algún productor cuente con el dinero para poder hacerlo, no sabe si va a poder ejecutar el plan. Después de períodos de anegamiento, el suelo no es el mismo que antes de las lluvias, producto de la falta de oxígeno... eso condiciona sus características estructurales y su productividad.

-¿Cuánto tiempo tendría que pasar para poder volver a utilizar esos suelos?

-Son procesos lentos, pero yo lo diría en estos términos: si tuviéramos la suerte de que en los próximos meses las lluvias vuelven a la normalidad, sería en un lapso de ocho a doce meses.

-En algunas zonas como la cuenca de Mar y Sierra, al contrario de Santa Fe, lo que pasa con el agua es que está faltando...

-La ventaja -tomando con pinzas que sea una ventaja- de las zonas con déficit es que si llueve, el escenario cambia de un día para el otro... aunque es cierto que hay situaciones muy extremas que son irreversibles. En el caso de las inundaciones, el cambio no es tan fácil, porque por más que deje de llover, el agua no sale del sistema y eso marca ciertos tiempos que te dejan afuera de la campaña.

-¿Qué recomendaciones podrías darles a los productores afectados por estos fenómenos tan extremos?

-Hay una parte del problema que lamentablemente no podemos manejar que tiene que ver con la variabilidad climática, donde sólo nos resta tener paciencia y esperanza. Pero en relación a las cosas que el productor sí puede hacer, por ejemplo en el caso de aquellos que han perdido recursos forrajeros por incendios, existe la posibilidad de generar o traer alimento de otras zonas, aunque reconozco que no es una solución fácil de realizar. Pero me parece que un buen consejo es juntarnos con otros productores, intercambiar ideas y experiencias... de ahí puede surgir que un productor que esté un poco menos perjudicado pueda ayudar al que está en peores condiciones. Me parece que la unión y el trabajo en grupo es vital.

-¿Se puede pensar en prevenir los avatares de la naturaleza? ¿La sociedad puede hacer algo para que haya menos desastres naturales?

-Soy un poco optimista en este sentido. Yo creo que sí, pero depende de que como sociedad y como sector agropecuario repensemos nuestras prácticas, ya sea para mitigar el cambio climático como para adaptarnos al nuevo escenario climático.

Algo que me gustaría destacar: cuando uno vive este tipo de situaciones tan extremas, ya sea por exceso como por falta de agua, es cierto que es imposible no asociarlo al cambio climático... sin embargo, y aunque tenga que ver en parte con ello, siempre ha habido fenómenos naturales de este tipo, sin que estén vinculados necesariamente con el cambio climático. Lo que quiero decir es que una situación como ésta responde a una multiplicidad de factores; una de ellas posiblemente sea el cambio climático, pero también está vinculada a las prácticas que realizan los productores, a la infraestructura que tenemos y, por supuesto, a la que no tenemos. Es un sistema complejo.
 


 
 







ABSA Nutrición Animal | Copyright ® 2010 - 2015 | Todos los Derechos Reservados